SEATTLE: VISITA AL EMP

A la mañana siguiente, después de Neighbors, estábamos un poco cansados, pero ya habíamos quedado el día anterior que íbamos a ir al Museo EMP. Es el museo de la música, o eso me dijeron, pero es mejor aún que eso, ya que tiene una parte de Fantasía, otra de Ciencia Ficción y otra de cine de Terror, de todo esto me enteré por el camino. A todos los frikis del terror y la ciencia ficción recomiendo este museo, porque la verdad está muy bien, no son unas salas muy grandes pero están muy bien ambientadas y tienen cosas chulas. Si te gusta sólo la música, debes ir a este museo sí, o sí. Si además eres de la generación Grunge, como yo, y fan de Nirvana, debes peregrinar. No digo más, porque hay que verlo.

Al museo vamos Mike, Gabriel, Efi y yo. Efi es cantante, entre otras cosas. Y la verdad es que no perdía oportunidad para cantar, aunque casi siempre era un nanananana o algo en griego y luego un nanananana, lo cual era muy gracioso para mi, ya que podía cantar cualquier canción. Debo reconocer que tiene una bonita voz. Nada más llegar al museo perdemos a Efi, que va directa a la parte de música, que es la mayor parte del museo. Mike quiere ir a la zona de Fantasía, así que nos quedamos Gabriel y yo, que vamos a la zona de ciencia-ficción.

El museo tiene este aspecto exterior.



Se da un aire al Guggemheim de Bilbao, pero en un tono más dorado.



Al entrar en la zona de la ciencia ficción, bajando unas escaleras, te encuentras con esta entrada.


Yo creo que algo parecido se ha visto en casi todas las películas en las que aparece una nave espacial. El efecto mola mucho, una pena que no tuvieran algo con lo que disfrazarse, porque daría para una tarde completa. Y eso que sólo son unas luces, que llegan a poner un pasillo y lo flipo en colores yo sólo (y Gabriel hacienfo fotos).

Te podías encontrar con objetos reales de las películas y series. Lo mismo una cara de un Terminator.


La máscara de los Guardianes de Stargate

 Los "Calamares" de Matrix.



El traje de Neo en Matrix: Revoution.


 El sillón del Capitán Kirk en alguna de las películas o la serie.


En una de las secciones podías ver un corto de Ciencia Ficción que trataba el tema de los viajes en el tiempo, una historia sencilla, una puesta en escena sencilla, unos efectos especiales sencillos, pero consigue atraparte. No voy a desvelar nada. La primera vez la pille a mitad, y me esperé para verla entera. El corto se llama "Small Time". No lo he encontrado en Internet.

Al ser un museo te enseñaban un poco los trucos de las películas, y cómo con dos cámaras, un fondo de Croma y un muñeco de plástico podías simular el ataque de un cocodrilo gigante. Al ser museo de la musica te explicaban como hacian los efectos de las peliculas de terror, desde el uso del celemin, hasta el sintetizador.

En cierto momento perdí a Gabriel, y en cierto momento encontré a Mike. Con Mike visité la parte de Fantasía, pero la verdad es que no tiene nada del otro mundo. Lo mejor, para mi, son los dos trajes de Juego de tronos que tienen, el de Cersey y el de Tyrion.




Esta sección se centraba sobre todo en los tipos de personajes que suelen poblar las historias de Fantasía, como el héroe, el antihéroe (y ponían de ejemplo a Tyrion), la dama de hierro (Cersey), etc, etc. Había algún arma por ahí, pero no estaban muy allá. Recuerdo que la espada de Íñigo Montoya tenía algún parche de cinta americana en la empuñadura y no quedaba nada bien.

Una de las peores reproducciones de la espada de Conan.

Todo lo del Señor de los anillos estaba perfecto, pero claro estas armas están hechas en Toledo.

No se cortan en mezclar temas. Las espadas de Íñigo Montoya, del que mató a su padre, y la de Ramirez de Los Inmortales.
Mike me contó que también habia una atracción de Juego de Tronos que consistía, en subir el muro de forma virtual, pero que había mucha cola.

Luego pasamos a la zona de terror. Aquí te explicaban un poco cómo se hacía el terror, o cómo se intentaba. Había una entrevista con John Landis, el inefable, que contaba que el rodaje de "Un hombre lobo americano en Londres", que en principio debía ser una película de Terror, pues que para él era una comedia, yo me he reído con esa película. Una cosa que me gustó mucho, es que tenían matrices tamaño gigante para decorar algunos cortos.



Tenían una cabina para gritos. Podías entrar y gritar, bueno no era tan sencillo. Primero de pedían que eligieras entre grito de terror o grito para asustar. Yo elegí asustar. Te preparabas y gritabas. Luego salía tu careto en una pantalla fuera.

Debo reconocer que antes de hacer la foto, me entró la risa y eso que estaba solo.

En el centro de la sala, además tenías pequeños documentales, que poco a poco te contaban un poco la evolución del terror, y cómo los japoneses habían conseguido con "The Ring" y unos pocos elementos dar terror de verdad.

Te podias encontrar de todo. 

Un alien de Aliens.



Un facehugger.


Un traje de zombie.

Uno de los bichos de Hellboy, o eso creo.
Máscara y machete de Jason.

Un critter.

Uno de los bichos el infierno de la película Constantine.
Me volví a encontrar con Gabriel y le volví a perder, pero encontré de nuevo a Mike. Estábamos un poco hambrientos, no recuerdo la hora. El caso es que la comida que ponían en el bar de dentro del museo, no era nada especial y todo era bien caro. Así que compartimos un burrito de los que ya tenían hecho y que sólo costaba 7 pavos, un poco de agua y a seguir.

Ahora tocaba la parte de la música. Al entrar en el Museo e ir a otras secciones, podias disfrutar de la súper-mega-pantalla en la que ponían actuaciones varias, desde los Beattles, hasta Woodstock, un poco de todo, pero sobre todo Rock and Roll, y eso amigos míos, era maravilloso.

La parte de la música tenía tres plantas. En una especia de plaza estaba esta impresionante escultura.






Tenían una sección totalmente dedicada a la evolución de la guitarra eléctrica con modelos originales. Absolutamente imprescindible. Además como no, con el sonido de las mismas.

Al ser Nirvana de Seattle (o aledaños), tenía una sección completa dedicada a la historia de la banda. Tenían hasta la guitarra que partió Kurk Cobain en uno de los conciertos, y las camisetas que llevaban.


Escenografía de la girra In Utero.

Algunas de las guitarras que usaron para el Unplugged.

Algunas de las guitarras que estaban en la sala de la evolución de la guitarra eléctrica.

Este póster ocupaba toda una pared.
Una de la secciones podías, como no, tocar instrumentos, y si no sabías te daban unas nociones. Muy interactivo y muy divertido. Ahí mismo había cabinas en las que podías grabarte. Hasta que no encontramos a Efi, no entramos en uno. Te daban 15 minutos, no sé dónde enviaban las grabaciones. Creo que Efi se grabó un disco entero, porque cuando hicimos nuestros "15 minutos de música", ella se quedó en el estudio y estoy seguro que ya había entrado antes.

Mike y yo seguimos dando tumbos por el Museo, rerevisitando algunas secciones. En uno de los momentos vimos que la cola para la realidad vitual, era cortita, así que nos unimos.

Fue una absoluta coincidencia que el grupo que teníamos delante fueran españoles. Estuvimos hablando un poco y gastando bromas, y menos mal porque la cola corta fue una hora y media de esperar.

Intentamos preguntar a la gente qué se ve, pero la gente poco decía, sólo que estaba muy chulo. Os lo cuento. Te meten en un cuadrado imitando a madera, te ponen unas gafas de realidad virtual, te preguntan si tienes vértigo y si te mareas con facilidad. Yo les digo que no, que por lo que veo es como en un juego de ordenador. Muy bien, pues máxima dificultad. Te ponen unos auriculares, y empieza la inmersión. Te giran para que mires al frente. Ves un patio de piedra, y a los lados una especia de estructura de madera.

Cuando estás preparado, te giras y entras en el ascensor. Se cierra la puerta del ascensor del muro, sientes un chorro de aire en la cabeza y el sonido te transporta. Puedes mirar en cualquier dirección que ves los dominios de los Stark. Subes muy rápido. Llegas arriba con una parada en seco y lo sientes en las piernas. Te giras, y alguien te grita que vayas a defender el muro, corres por un estrecho camino con nieve a los lados y al otro lado hay un abismo, te paras. Una flecha incendiada pasa a tu derecha, UUAAAUUHHH!! Oyes como a tu alrededor otras flechas vuelan, oyes los gritos de tus compañeros el entrechocar del acero. Estoy con una sonrisa en la cara. La siguiente, te impacta en el pecho, ¡Y LO NOTAS!! te tambaleas un poco y caes hacia delante todo lo largo del muro. IMPRESIONANTE. Son sólo dos minutos, pero está muy bien conseguido todos los efectos.

Era muy gracioso porque había gente que se agarraba al final o incluso alguno que gritaba. Totalmente recomendable.

Luego visitamos la tienda de regalos con calma y yo me compré esto.



Si este hubiera sido un viaje normal hubiera arrasado con toda la sección de Star Wars.Nos fuimos casi al cerrar el Museo. Normalmente con unas 3 horas o 4 te ves el museo bien, en profundidad. Nosotros entuvimos 7 horas. Le dimos como tres vueltas. :) Si vas a Seattle no te lo puedes perder.

Ciao.

SEATTLE: Market y Neighbors

Aunque eran cerca de las dos de la mañana cuando llegué al hostel, me volví a levantar muy pronto, sobre las 8, esto es inédito en mi, aunque no en este viaje. Lo mismo son los aires del Norte, o las ganas de hacer muchas cosas, no lo sé. Como todas las mañanas disfruto del desayuno, con mis tres o cuatro tostadas, mis trozos de piña partida, mis dos cafés y no sé qué más. Voy con calma.

Parece que hace bueno, unos 13º aunque he visto que va a llover, así que salgo preparado para estrenar el chubasquero del Decathlon. Hace un poco de aire, pero nada comparado con Chicago. Me pongo el chubasquero para entrar, madre mia, esto me queda un poco justo... entro pero justo.

Voy al Market, que todo el mundo me lo ha recomendado. Pues nada allá que vamos. El acceso al Market desde la calle en la que estoy, no es nada fácil, tienes que subir en ascensor (o por las escaleras, pero elijo el ascensor) y luego cruzar una pasarela. Tardé unos minutos en darme cuenta de esto, porque el ascensor es el mismo que para acceder al Parking del Market, por lo que las indicaciones me confundieron un poco.

Esta es la entrada normal, la buena, no la que yo usé.
Antes de entrar me quito el chubasquero, que si bien la operación de ponerlo (en seco) fue fácil, quitarlo en mojado, no es tanto. Lo hago con ciudado para no quedarme "atrapado". Una vez fuera, lo agito y lo pliego de nuevo. Hay bastante gente entrando y saliendo. Pero dentro del Market hay una marabunta, la oveja (madre del cordero) cuánta gente!! Apenas se puede circular, y como está llovienndo fuera y estamos en el famoso Black Friday pues todo el mundo anda como gilipollas en el market, yo incluido.

Total que empiezo a ver un poco los puestos, y hay de todo. Aquí está instaurado el tema de lo "Natural" y lo "Ecológico", así que hasta las moscas son ecológicas. Hay miel ecológica, huevos ecológicos, y si busco un poco seguro que encuentro sal ecológica.  Estoy en la planta superior y la verdad es que no veo nada diferente a otros mercados, así que decido bajar una planta a ver qué hay. Esto mejora, pero tampoco tanto, que es sólo un mercado. Nada más bajar, me encuentro con esta tienda de coches en miniatura, tenían reproducciones muy buenas, pero tampoco soy un fanático de los coches en miniatura.


Las tiendas que más me gustaron son justamente las que no hay en España o si las hay yo no las conozco. Tiendas como esta.




Excepto la tienda de las monedas, que tiene monedas de verdad, las otras son tiendas con reproducciones de cosas antiguas, lo mejor que tenían eran los posters de circo. En otras tenían revisas TIME de hace 40 años, molaban un montón.

Luego estaba esta pescadería, que tenías que andar con cuidado porque cuando sonaba la campana (cuando vendían un pescado entero) se dedicaban a lanzarse el pez entero de un pescadero a otro, de dentro de la pescadería afuera, y varias veces, así como forma de espectáculo, tenían maña, la verdad pero te podía dejar KO una merluza voladora.


En una de las bajadas a otra planta, oí algo de música, y buscándola, me encontré con este chaval.


No tocaba nada mal. Al salir fuera me cagué de frío. Pero, ¿cómo es posible? Ahora hace más frío que antes. Me está pasando en todas las ciudades a las que voy. Sigo dando vueltas, y decido que el Market... es sólo un mercado. Como, en uno de los puestos que hay, comida china, teriyaki de salmón con arroz y una sopa miso, está bueno y calentito.

Salgo a la calle, estoy un rato y vuelvo a entrar al Market por una de las múltiples entradas que tiene, estoy pelado de frío. De hecho puedes entrar por alguna de las tiendas que dan a la calle. Después de un rato, vuelvo a salir y me meto en otro sitio, es un Target (una especie de carrefour urbano). Después de un rato dando vueltas y haciendo como que me intereso por esto o por lo otro. Bueno la verdad es que estuve mirando los móviles a ver si tenían alguna oferta buena por Black friday, pero ninguno era libre.

Decido volver al Hostel, antes de que se haga de noche. Al salir del target, recojo unos calcetines que se le han caído a un chaval cuando se ha puesto el abrigo, corro hasta él y se los doy. Creo que los había robado porque no llevaba bolsa ni nada.

Llego aal hostel, caminando todo lo rápido que puedo para generar calorcito. Entro en la habitación y tenemos a todo el mundo revolucionado. Ha llegado Efi. Una chica griega que no para de reírse. La muy cabrona se mete con mi "english" desde que digo que soy de "Espain". Después de un rato bajamos al salón comedor y nos juntamos unos pocos. Estamos Eric (from Goergia), Mike (de New York.. state), Ailee (de Wisconsin),  Rafael (el brasileño), un chico surcoreano, Gabriel (mexicano de nuestra habitación), Efi y yo.  En algún momento de la conversación, alguien propone salir de marcha, y Eric nos propone ir al Neighbors. Como ni Dios sabe lo que es exactamente, y hayy expectación, ya que fue uno de los nombres que se barajaron la noche anterior, antes de que todo el mundo se quedara en el bar cercano sin ir a una Disco.

Neighbors no está cerca así que no sé cómo nos dividimos pero yo voy con Eric en su coche. Entre que llegamos, aparcarmos y vamos a un bar para calentar, los que venían en taxi ya nos estaban esperando. Nos metemos en un bar, nos tomamos una cerveza y nos sentamos dos minutos, luego pasamos por una puerta interna a una sala en la que están en directo un grupo de Hip-hop o rap, no tengo ni idea. Había un montón de gente en el escenario, y mucha más gente saltando al ritmo de las canciones. No nos ha costado nada y no es por nada. El concierto termina 5 minutos después, y menos mal, porque una canción vale, pero más de tres, me cansa soberanamente. El caso es que termina y empiezan a poner Rock and roll... mi súplica de quedarnos no cuaja. Salimos del local.

Tengo un hambre de muerte, así que un bloque más adelante, me paro en una de la furgonas que hay que preparan comida, en este caso mexicana. Me paro ahí porque aceptan tarjetas, que no tengo un dólar suelto. Total que Ailee también tiene hambre, yo le invito a las quesadillas y ella luego a una cerveza. Es un "good deal", buen trato, aquí el alcohol es bien caro.

Con el estómago aplacado, las quesadillas están de muerte. Entramos en el Neighbors... hay que pagar para entrar. Bueno, sin problema. Rafael y el surcoreano, no entran, al parecer no les gusta la música que ponen. Sin problema.

-----------------Todo lo que cuento a continuación es verdad, os juro que no me invento nada.----------

No hay mucha gente en el local. El DJ me recordó al tio de la barba que pincha en el programa de Buenafuente "En el Aire", pero este estaba más loco. La música es tipo Disco, con mezclas un poco extrañas, pero no está mal. Mike nos hace una demostración de su "White Style" a la hora de bailar. Es un crack. Ailee me sorprende cuando me trae una cerveza, ya se me había olvidado. Empezamos a ver gente rara. Hay una asiática que le debe picar mucho el trasero porque lo restriega contra todo y todos. Hay una rubia que si te la quedas mirando más de cinco segundos se abalanza cual zombi (anda igual) a comerte la boca. Eric lo comprobó. Y hay dos o tres árabes que hacen muchas eses, y que se acercan a las chicas y les dicen cosas al oído. Mi primera teoría, es que iban muy bebidos. Alguien me comenta que no, que parece que van de éxtasis, que pone muy cachondo... Seguimos de risas y bailando y poco a poco empieza a llegar más gente. Aparece un tio en calzoncillos, en slip, y bailando. Empiezo a flipar. Uno de los árabes se acerca al grupo de baile dando saltitos y se pone a tirar billetes de uno y alguno de cinco a la gente. Yo me quedo de piedra, pillo alguno, pero me parecen que son de coña. No,no, me dice Eric que ha sacado uno de los suyos para comparar. Son buenos. ¿Qué narices pasa aquí?

Entran en la pista unass chicas que se empiezan a sobar entre ellas, y luego con otro amigo. Tanto Ailee como Efi, tienen a un tío cada una que les está hablando. Aquí salen a lo que salen. Al grupo de las lesbianas se les une un tio de color de uno noventa de alto y otro tanto de ancho. Se restriega igualmente con las chicas que con los chicos de su grupo. Me habían dicho que Seattle, junto con San Francisco es una de las ciudades más "liberal" de todo EEUU, me lo creo. Este local es multisexual. La chica Zombi sigue atacando despistados, y van como diez. De repente siento algo en mi espalda y trasero, me giro de un respingo y es el tio de color. Sorry! y muchas risas. Me llego a creer que es una chica...

En fin que nos reimos mucho, y los billetes han volado dos veces más. Mi segunda cerveza la paga el árabe. Mike ha sacado como 11 dólares. El local está lleno. La chica lesbiana y otra se acerca pegada a otra amiga y se pone la mano en la boca haciendo una "V" y saca la lengua y la mueve, y se van. Increíble, la gente se le pira la pelota pero bien.

Cuando ya no dan más alcohol... QUEEEEEEEEEE?!?!?!? Sí, a las dos ya puedes hacer acopio porque desde Seattle a Miami y desde San Diego a Boston, se deja de vender alcohol en los garitos. Pillo una cerveza. No sé a qué hora, pero no mucho después de pillar la cerveza, nos vamos. Somos 6, y el coche de Eric es un Chevrolet Spark o similar pero sedán. Me ceden el asiento del copiloto, quiero pensar que por edad (pero es por volúmen). Nos hacemos el camino de vuelta descojonados con lo que nos ha sucedido.

Yo voy derecho a la cama, aunque algunos se quedan comiendo algo o tomando un té, en el caso de Eric, que es un té-adicto.

Si visitáis Seattle en viernes, no olvidéis pasaros por Neighbors para una experiencia diferente.

Ciao.

SEATTLE: Llegada y Thanksgiving

El viaje a Seattle estuvo bastante bien, fueron unas 20 horas o algo así. Las dos primeras tuvimos que compartir el asiento doble, la tripulación nos pedía perdón por esto, pero no  recuerdo que contratara dos asientos. Así que desde Havre a dos horas de distancia compartí habitáculo con un chavalín que había pasado unos días en casa o algo así (o algo así pensé yo). Lo pidió muy amablemente todo hay que decirlo. También decir que el condenado iba en como Will Smith  en el príncipe de Bel Air, pero en color rosado y un poco más redondo de cara.

En cierto momento volví a compartir asiento, esta vez con un señor mayor de unos setenta y muchos. El caso es que en un momento dado me dice algo señalando a la ventana, pero no le entiendo nada de nada. Un rato más tarde, habla algo con una señora que está al lado y dicen las expresión "Oh my Gosh" en vez de la manida "Oh my God", y se me ocurre preguntarle qué es "Gosh", diciéndole que soy español, que no tengo mucho nivel de inglés. El señor pone cara de no enterarse, lo repito, omitiendo las axplicaciones, y tampoco... total que llego a la conclusión que yo no le entiendo porque no vocaliza y a él directamente, no le llega el sonido de mi voz. Pido disculpas y sigo mirando el paisaje.

La verdad es que el paisaje antes de llegar a Seattle es muy bonito y hay unas casas de morirse, (aunque tengas las vias del tren delante).

Llego a Seattle, la bonita Seattle, y hace unos 10 grados positivos. Había mirado la ubicación del hostel antes, así que más o menos sabía que estaba a unos 30 minnutos de la estación. Salgo de la estación y me pongo a buscar el correo de la reserva del hostel para ver la dirección. No aparece. ¿Dónde lo habré metido? En recibidos no está, en notificaciones tampoco... Me percato que al lado mío hay un tio de seguridad que cada vez que miro, me sonríe y yo le correspondo. Explico esto, que parece que me lo estoy ligando. En USA, en todas las estaciones de tren, metro o autobus tienen carteles del tipo "Si ves algo, di algo", o del tipo "Si crees que otros lo harán, nadie lo hará", todo esto referente a la seguridad. Lo mejor es un vídeo que vi en Chicago, en el que te indican qué hacer en caso de yihadista dando tiros o amenaza de bomba. Lo primero es intentar salir del recinto y notificarlo, correcto. Si no puedes, busca refugio a ser posible acompañado, detrás de algún muro o estructura pesada y llamar a la Policia. Bien. Lo tercero, en caso de que estés muy cerca del presunto, es echarle huevos y lanzarle cosas. Tal cual. La verdad es que estan un poco paranoicos, pero bueno.

 Total que ahí estoy yo, intentando localizar el jodío correo, y mirando al de seguridad, con confianza y amabilidad para que no tenga que usar las esposas. Localizo el correo después de 20 minutos haciendo una búsqueda en "Todos los correos". Estupendo, la dirección es "2327 de la Segunda". Ya que estamos le pregunto al de seguridad por dónde queda la segunda. Me dice que siga recto y a la derecha es la segunda. Estupendo. Llego miro, cierto, es la segunda, miro el número, 250 o así, me queda un rato, y empiezo a subir, pero los números decrecen. Vaya es en la otra dirección. Me giro, desando lo andado y sigo por la calle. De repente desaparece toda referencia a la segunda y la calle tiene en medio un Estadio fútbol  americano y después otro de beisbol y después un teatro de no sé qué. Total que ya no estoy en la segunda, ni en la primera. ¿Dónde narices estoy? Busquemos una referencia. Algo estoy haciendo mal porque los americanos hacen las calles con escuadra y cartabón. Me meto por una calle, cortada. Doy la vuelta. Sigo bajando.

La calle por la que voy al menos los números van subiendo. Sigo, voy por una paralela a la que yo creo que es la segunda, es decir, la tercera. A ver si puedo pasar a la segunda. No, hay vías de tren. ¿Cómo es esto? ¿Se han comido la segunda? Primera, tercera, cuarta. Uyuyui! Unos 20 minutos haciendo el canelo, saco el móvil y le consulto a Mr. google maps. Me dice que estoy en la otra dirección. Buff... me dejo guiar y vuelvo a la estación de tren pero por otro camino...Y encuentro la segunda, en concreto el número 1. Su puta madre. Miro el google maps y se ve, que el que hizo la segunda era el mismo que trazó la calle Balandro de mi barrio. Alguien malvado. La segunda tiene un ramal justo delante de la estación pero en el que los números van al revés de su posición normal. Lo ha hecho para joder, o en ese ramal está la CIA, o la NSA o algo así con algo secreto.

Tiempo estimado para llegar al hostel 30 minutos, hace unos 12 grados, pero con la mochila son como 20. Seattle al lado del mar, pues humedad a tope. Al menos es línea recta. Sigo y sigo, destrozándome la espalda calle arriba, cuando aparece una desternillante cuesta arriba, que en estado normal no es nada, pero con el mochilón a la espalda y el resuello gastado en los 20 primeros minutos en dirección contraria, no me hace ni pizca de gracia, tanta como pararme en los semáforos que hay cada 20 o 30 metros. Se me agota la batería del móvil, y sigo y sigo y sigo. Se me hizo eterno.

Llego por fin al Hostel. Buff. Tengo una reserva y tal, me dicen las normas, lo de siempre (nada de guacamayos por la noche) y le pregunto mirando a las amenazantes escaleras, si tiene ascensor, me dice que no. Una vez tengo mi llave, le digo que ok, que tengo que descansar. Cinco minutos después, recupero la compostura. Me han dado la tercera planta, habitación 312, cama A. Empiezo a subir, y en el segundo descansillo ya hay un 2, menos mal. Subo a la habitación y la verdad es que son pequeñas, para ser de 6, pero bueno hay un espacio detrás de la puerta, que hago mio.

Es raro porque no hay ningún sitio en el que colgar nada, sólo una cuerda con ganchos en las camas. No está mal, pero mi cama es la de arriba de la litera de dos. Todas las habitaciones están decoradas por artistas locales, la que me ha tocado está pintado de negro entero (y parece mas pequeña), y una pared tiene marcos de cuadros reales, en rojo y con no sé qué pintado, que va saltando de uno a otro. En la otra pared hay pintada una mujer y otras cosas que  no se ven bien por las camas. Es un poco oscura, pero está chula. No tiene baño, son compartidos en el pasillo. Me vale.

Me pego una ducha. La ducha sale con mucha fuerza, así que pienso que todos los pelos que me queden en la cabeza serán los de mi vejez. Me visto y pregunto dónde hacer una lavadora, que tengo que lavar. Me dicen que abajo, que son 5 pavos, (WHAT!?). Ok. Espero, escribiendo y navegando, a que termine el lavado y el secado. La verdad es que el tema de la secadora es una gozada. Subo la ropa y salgo a dar  una vuelta. Ya es de noche y hace estupendo. Cerca hay un parque con museos, el Space Noodle, varios teatros, etc. Muy bien. Hago tiempo hasta que me entra hambre. Lo que viene siendo, hago unas fotos.

El Space Noodle:


Una especie de setas gigantes.


Habia un museo de la ciencia o algo asi y cerraba en una hora, desde la valla se veia esto:


Me dieron ganas de echarle un vistazo, como en las pelis.


Dentro habia un jardin de cristal.


Desde esta perspectiva parece algo extraño.



Vuelvo en dirección al hostel y me paro en un koreano. Sólo hay una pareja cenando. No recuerdo lo que pedi, pero me pusieron unos platos pequeños para probar tres cosas, y como me los terminé, y no entendía casi nada de lo que me decía la chica asiática, me trajeron otros tres. Es lo malo de terminar la frase con un OK. Probé un vino de arroz que venía en lata, que estaba bien rico y muy refrescante. Recuerdo que había algo que picaba mucho, pero me lo terminé casi todo.

En este hostel hay muy buen rollo y el personal es muy agradable y se esfuerzan porque la gente se conozca.

THANKSGIVING.

Esa misma noche, me dicen que mañana es Thanksgiving, la verdad es que con la paliza que da esta gente con el thanksgiving yo creía que lo había pasado en Yellowstone, pero se ve que no. Estamos todos invitados a una macro cena en la que se aceptan contribuciones de comida. Pues nada, habrá que hacer algo.

A la mañana siguiente y después de hacer alguna gestión pendiente y otros temas, pregunto dónde hay un market cerca, hay uno muy cercano que al parecer tienen de todo. Mi idea es hacerles unas tortillas de patatas porque seguro que no van a tener nada parecido. Así que después de ver lo que tienen en el market, compro unas 6 patatas grandes, una cebolla grande, media docena de huevos extra grandes, y medio litro de aceite de oliva. Además pillo algo de comer porque estoy que me subo por las paredes. Medio sandwich bien relleno, no mucho porque son casi las dos, y la cena es a las cinco.

Total que les hago las tortillas y aunque me quedan un poco "morenas" por un lado, al darles la vuelta ni se nota. Ellos habían preparado un montón de comida. Hay muy buen ambiente, y una vez terminadas las tortillas, veo que están haciendo una especie de parrilla, si hay fuego, allí estoy.

Me presento a Lee, que es uno de los dueños del hostel junto a su mujer, y un tío majísimo, y vamos hablando de esto del pavo y tambien de los cerdos asados. Cuando llego está deshaciendo en la plancha, que está hasta arriba de carbón y más que le echa, un kilo de mantequilla.





Me pide que le ayude a quitar la plancha. Ok. Quitamos la plancha y debajo aparecen cuatro pavos de tamaño   desmesurado. Luego me dicen que seremos más de 100. Las tortillas para el primero que llegue. Riega varias veces los pavos con la mantequilla y con el propio jugo de estos. Tienen una pinta tremenda.



Llegan las 5 y hay un montón de gente, y más que no se ve porque ya se están sirviendo. Me pongo un plato y pillo un poco de todo y pruebo las dos tortillas, a ver qué tal. Pues no han quedado nada mal, la verdad.

La cena la pillas en la cocina y luego bajas al salón. Total que bajo al salón pero está petado, no hay sitio. Voy a una habitación que hay al lado, en la que tienen una pantalla de proyección, instrumentos y unas pocas mesas, en la que están sentados una familia americana con 3 chavales, de entre 15 y 17 años. Y cuatro personas más. Muy majetes, me reciben como a uno más. Al cabo de media hora, nos llaman para, pues para dar gracias, que para eso es Thanksgiving. El salón está petado y hay gente de pie, pero veo que hay un hueco en un sillón, y ahí que voy. Hay una chica morena, un cchico y una rubia. Total que empiezan por el otro extremo a dar las gracias. Cuando le llega el turno al chaval que tengo cerca, va y dice, que se llama Aitor, de España y que ha venido el finde a conocer la ciudad, junto con, Arantxa, su chica. Toma ya. Como es mi primer thankksgiving doy gracias por ser el primer thanksgiving... jejejeje.

Me comenta la pareja que se dedican a diseñar tanques y bombas... de agua. Trabajan en una pequeña ingeniería en Idaho, creo recordar (si leen esto que me corrijan por favor) y que estarán por un año y medio. Me comentan que en España hacían cosas más interesantes en obras de ingeniería más grandes, pero que aquí al ser pequeña la empresa (que es una ingeniería comprada por la empresa española, ya que en Estados Unidos son muy celosos con las compañías extranjeras y es muy difícil establecerse), pues no da para más que para bombas y tanques.

Muy buena gente, estuvimos hablando hasta que se fueron a descansar, que habían llegado a las cuatro de la tarde y al día siguiente querían aprovechar el día. Les vi al día siguiente por la tarde.

Socializo un poco más, con vino y cerveza de por medio, un grupo numeroso va a ir a unos bares cercanos. Entre pitos y flautas salimos media hora después, y tardamos otra media hora en empezar a andar. Voy con un alemán borracho, una francesa jovencísima de 21 años, y un chico brasileño que se llama Rafael (se dice Jafaeu, la u final casi como una L ), nosotros cuatro somos los que avanzamos, el resto esperan a alguien. Vamos a los bares, pero no están muy animados... y eso que el primer bar llamado Pinball, esta lleno de pinballs, algunos realmente antiguos esta gente quiere Disco. Venga! Pues disco.

Terminamos en Tia Lou, una disco negra-latina, o algo así. A los chicos nos registran al entrar. Combinan regetton, hip-hop, merengue, y cosas así. Hay buen ambiente, pero dos horas de música es suficiente para todos, menos para el alemán, que se ha ido una hora antes (iba muy borracho).

Ciao.

Salida de Yellowstone

Son las 6 de la mañana y salgo por la puerta a ver que tal está el coche. Está nevando. El coche tiene varios centimetros de nieve. Se me ocurre la feliz idea de mover el coche para comprobar que no está atrapado en la nieve. Perfecto, no lo está. ¿Y si lo acerco a la puerta? No parece que haya mucha nieve. Arranco, espero un poco y muevo el coche unos metros, noto como la nieve del suelo toca con el parachoques, un momento de duda y...

Mierda!!! ahora sí que está atascado. Bueno, a ver qué puedo hacer. Meto las maletas en el coche, no sin antes confundirme de número y abrir la primera puerta, me doy cuenta y cierro. Al llegar a mi puerta, se abre la otra, y le pido disculpas. Vuelvo a intentar salir. Meto D para avanzar, nada, meto R, para la marcha atrás, nada de nada. Repito girando el volante a tope, para un lado y para el otro. Empieza a oler chamusquina dentro del coche, o a embrague quemado, pero al ser automático no debería (no?, la verdad es que no lo sé, supongo). Mierda, mierda, mierda y mil veces mierda (blanca en esta ocasión). En una de las casas al lado del hotel se enciende una luz. Me acerco para preguntarle si tiene algo que ver con el hotel, me dice que no. Gracias. Hago esto, porque el otro día ví que cuando quitaban la nieve también pasaban por su casa. No hay separación ninguna entre propiedades.

Voy a la casa que está pegada al apartahotel, me acerco a la recepción, bueno, donde me recibió el proimer día. Tiene la primera puerta abierta, y también como 40 cm de nieve en los escalones y en todo. Así que ni llamo. Busco otra puerta. La encuentro, no hay timbre. Llamo con los nudillos, nada. Insisto, nada. Repito, nada de nada.

Me dirijo de nuevo a la casa de al lado cuando pienso que no me he puesto nada por la cabeza. Me toco el pelo y lo siento como un árbol de Navidad. Abro el maletero, saco algo de la maleta para secarlo. Saco la toalla para secarlo bien. Me pongo el gorro y sigo con lo que iba a hacer. Antes miro si hay alguna forma de enganchar mi coche con algo, como cuando llamas a la grúa, no lo encuentro. Llamo de nuevo a la casa de al lado y le pido ayuda, con el coche, que se me ha quedado atascado. Me dice que vale. Saca una pala como para enterrar a tres personas a la vez, y quita varias paladas de detrás de las ruedas delanteras. Me dice que me siente en el coche y que tire para atrás. Meto R, y le doy. Nada. Le digo que mejor, él dentro del coche y yo empujando, que seguro que tiene más experiencia. Llega un colega, suyo, por supuesto. Ahora empujamos los dos. Mete R, y empiezan a girar las ruedas, pero sin moverse, gira a un lado, gira al otro. Nada. Bufff.

Repetimos, ahora empujando como si quisiera salir de Yellowstone. Parace que se mueve. Venga un poco más... Avanza un poco, le metemos otro empujón y sale. Menos mal. Con la tontería he perdido una hora y media. Joder, como pasa el tiempo empujando!!

Salgo a la carretera. Me detengo para volver a darles las gracias.  Os recuerdo que cuando alquilas un coche en Noviembre en Montana, este va con neumáticos "All seasons" como en España. Esto va a ser la risa.

Tengo un mapa de la zona con las carreteras. Da igual la carretera que coja, todas llegan al mismo sitio y salgo del pueblo. Está todo nevado y acojona un poco conducir de noche, nevando, con nieve y hielo en la carretera. No veo nada por los retrovisores porque está todo totalmente a oscuras. Pongo la calefacción a ver si consigo que no se empañe el cristal que si no la liamos. Tengo una cosa clara en la cabeza, si paro, es posible que no pueda salir. Así que sigo. Veo un cartel que dice Idaho, bien, por la carretera corta, se entra y se sale de Idaho. Media hora después sigo en Idaho, que por cierto tenían funcionando los quitanieves, no delante mio, pero en el otro carril sí. Se nota que ha pasado, el coche apenas desliza. Paso un cruce, que no sé a dónde va porque las señales tienen nieve y no se leen. Miro el mapa. Cojones, tenía que haber girado en el cruce.  En el otro carril hay un coche de policía con todas las luces y delante una camioneta gigante de esas americanas. No es buen lugar para dar la vuelta. Sigo un par de minutos y veo que la carretera como que ensancha. Venga es buen sitio. Voy frenando, no del todo, que esto se queda. Doy la vuelta. Voy como a 30 millas por hora. No es mucho, pero bueno hay que salir de aquí.

Llego al cruce, como tenga que parar... pongo el intermitente. Hay un coche en el sentido contrario que también quiere entrar, no voy a parar así que... me meto sin ver apenas la carretera. El otro esta parado. Al pasar por la mediana (imaginaria, por supesto), el coche desliza, mantengo la calma y entro en la otra carretera. Joder, por aquí no han pasado los quitanieves, y voy un poco haciendo lo que puedo con el coche.  Las marcas de otros coches o camiones, junto con las luces del coche, crean líneas imaginarias en la carretera.

El coche que tengo detrás, el del cruce, es un AUDI quattro All Road (un A4 o un A6), lo sé por el carecterístico plástico negro mate protector que le llega hasta casi la cintura del coche. El tío va como en raíles, pero detrás mío. Sigue nevando por cierto. Los limpias han acumulado en el lado izquierdo una bonita barra de hielo. Sólo tengo efectivo el espejo central, los otros siguen acumulando nieve. El Audi en cierto momento, me parece que se va hacia la derecha, al arcén. Estará tonto? No espera. Soy yo que voy por el centro de la carretera. Me vuelvo poner a la derecha, vuelvo a deslizar un poco, menos mal que soy muy suave con el volante. Sigue nevando, y sigue siendo de noche. ¿En Montana no hay quitanieves? Parece que no. Empiezo a perder de vista al Audi, miro el cuentakilómetros, voy a 50 millas, como a 80 Km/h, demasiado rápido, si me pasa algo, voy derrapando hasta Murcia. Aminoro hasta 40, millas. Al Audi casi ni le veía, ¡rajado! Mi subconsciente quiere salir de esta situación lo antes posible y tengo que aminorar varias veces más.

Va amaneciendo, que ayuda un poco, pero blanco sobre blanco con fondo blanco. Bueno al menos no me tengo que imaginar las líneas centrales, que por la noche, las sombras hacen cosas raras. Se nos une, o nos alcanza, no lo sé, un camión.

Empiezo a ver un poco más y de repente... carretera. Negra y oscura, con sus líneas amarillas. Me tranquilizo un poco, aunque hay trechos blancos, es decir hielo. Además hace viento, y nieve suelta atraviesa la carretera como sábanas Continúo hasta que la carretera es uniformemente negra. El Audi me pasa como si tuviera prisa. ¡Ya podía haberlo hecho antes! Aunque esposible que hubiera hecho lo mismo. Me paro a un lado de la carretera a limpiar el coche de hielo y nieve. La barra que se ha hecho en el cristal valdría para varios cubatas. Todo esto que limpio, es con la mano, enguantada, eso sí.

Sigo por la carretera hasta Ennis. Un pueblecito con bastante vida para ser las 9 y media de la mañana. Me ha llevado 2 horas hacer un trayecto de una hora y 9 minutos según Google. Paro, me quito el gorro, y salgo para tomar un café o algo. No me tiemblan las piernas, pero podrían hacerlo. Entro en una de esas Cafeterías-supermercado. El súper, y la caja, lo lleva una señora mayor casi 80 años lo menos. La cafetería, en cambio, la llevan sus nietas o bisnietas. Pido un café, me dicen algo, no lo entiendo. Estoy algo aturdido por la tensión del viaje. Me siento y me dejo servir al estilo americano. La chica que me atiende me mira como a un bicho raro, pero con una sonrisa. Una vez sentado y con el menú en la mano, se va medio riéndose. Creo que no tengo mi mejor cara y ni mi mejor pelo, así que es comprensible las risas. Debo ser cómico, porque después de pedir un coscone (está hecho con masa de galleta y frutos del bosque o fresas, se sirve caliente y está rico) sale otra camarera, y después la cocinera (todas jovencísimas) para mirar disimuladamente al señor que parece que se acaba de levantar. Yo me rio por dentro. Me ponen otro café.  Pillo una botella de agua, paso por el baño, pago y me voy. Son las 10.

Tengo que decir que de haber llegado con más tiempo, me hubiera metido entre pecho y espalda uno de los deliciosos y gigantes platos de desayuno, en el que no faltaban los huevos y el bacon, pero conducir con el estómago tan lleno... eso y que sería mi segundo desayuno en tres horas.

El siguiente pueblo, no sé si lo dije a la ida, es el de Chuck, Norris. JAJAJAJAJAJAJA.

Hoy el día está más nublado, así que no se difruta tanto del paisaje. Además tengo que intentar llegar con tiempo a la estación. Cuando pillo la I-15, de la que ya os he hablado, le meto un poco al coche, para qué engañarnos. El límite es 75 millas, que son unos 120km/h, pues unas 10 millas más. En algún tramo hay aún hielo entre carriles, pero el coche lo pasa suficientemente bien. Entre Ennis y Great Falls hay unas 3 horas.

En Great Falls, me pierdo un poco, no mucho, y aprovecho para echar gasolina y preguntar. Enseguida pillo la carretera y a disfrutar, porque a 87 entre Havre y Great Falls es un espectáculo. Son casi dos horas de trayecto.

Llego a las 14:00 pasadas, tardo un poco en encontrar el cancesionario, ya que creía que estaba en dirección al pueblo y está, en dirección al Aeropuerto. Echo de nuevo gasolina, ya que tengo que entregarlo como lo encontré, con el depósito lleno. Llego al concesionario sobre las 14:20. Dejo el coche, y descubro que en el asiento de atrás hay un palo de madera como de 80 cm, que por un lado lleva un raspador para el hielo y por el otro, un cepillo largo para la nieve. Sin comentarios.

La señora rubia me acerca a la estación, ya me lo dijo cuando llegué. Son las 15:00. Facturo la maleta y pregunto por un sitio para comer, y me dicen que el PJ's está bien, y está en frente. Salgo y leo el RJ's, no es lo mismo, así que sigo, y como no encuentro el PJ's y veo un Mexicano, pues allá que voy. Pido unos tacos, no me acuerdo de qué y unos nachos. Al regresar me fijo en una tienda, que pone  Peluquería y atigüedades" ¿Cómo? Miro de nuevo y ciertamente tienen antigüedades, ropa, y una señora limándose las uñas esperando a clientas faltas de mechas o algo así. Para quedarse echar ahí tres o cuatro horas, echando fotos. Increíble.

Espero en la estación mientras voy comiendo los nachos, que están deliciosos. El resto, quiero comerlo dentro del tren que seguro que voy a estar más a gusto. Llegan las 4 y el tren que no aparece, media hora más tarde, decido que no voy a esperar al tren. Me como los tacos y los acompañamientos.

En la estación tienen una máquina de helados que funciona, pero que tiene aspecto de tener unos cuantos años.


Me acerco para ver la edad.


Del 76. Buen año.

El tren llega con una hora y media de retraso. Vamos a tener ocupando sólo un asiento, ya que la gente por Thanksgiving se mueve más.  El mío lo comparto con un chavalín (de mi altura y complexión) que estaba en la estación. Dos horas más tarde, se baja y me da las gracias afectuosamente.

El resto del viaje, os lo cuento otro día.

Ciao!